CONTACTO
Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos: ¿Qué supone para mi empresa?

11.12.2019 | Legislación y normativa

Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos: ¿Qué supone para mi empresa?

A pesar de que el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos lleva tiempo en vigor, todavía hay mucha incertidumbre al respecto. Sin duda, es un documento extenso y de carácter altamente técnico, cuya comprensión requiere de un conocimiento profundo del sector y sus peculiaridades. Para facilitar su entendimiento, desde Zschimmer & Schwarz España hemos analizado el texto y en este artículo os desgranaremos sus características más interesantes.

El actual Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos entró en vigor en octubre de 2017, tres meses después de aprobarse mediante el Real Decreto 656/2017. Este documento no solo define las características técnicas que deben cumplir los almacenamientos de sustancias químicas según el tipo de envase, las categorías de producto y las cantidades almacenadas. También especifica otros muchos aspectos necesarios, como la documentación que hace falta para su puesta en servicio, el plan de mantenimiento, las inspecciones anuales, la formación de los usuarios, etcétera.

Además, gracias a los cambios realizados en la versión actual del Reglamento, este se adapta a lo previsto en la legislación europea. Concretamente, al Reglamento (CE) 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre el registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y preparados químicos (REACH); y al Reglamento (CE) 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas químicas. 

No olvidemos que la finalidad del Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos es garantizar la seguridad de las instalaciones de almacenamiento de sustancias químicas peligrosas y evitar daños tanto en personas como en bienes y en el medio ambiente. Por esta razón, el nuevo Reglamento es más estricto y preciso que los anteriores, que centraban su atención sobre todo en la dosificación química.

¿Qué cambia respecto al anterior reglamento de almacenamiento de productos químicos?

El nuevo reglamento tiene un extenso desarrollo técnico e incluye tanto normas de carácter general como instrucciones técnicas complementarias (ITC). En total, hay 11 ITC mediante las cuales se establecen las exigencias técnicas específicas para cada caso.

Algunas de las sustancias cuyo almacenamiento se regula en este documento son los líquidos inflamables, el óxido de etileno, el cloro, el amoníaco anhidro, los gases, los líquidos corrosivos y los tóxicos, los fertilizantes a base de nitrato amónico con alto contenido en nitrógeno y los peróxidos orgánicos y de materias autorreactivas.

Almacenamiento de productos químicos en recipientes móviles

Podemos encontrar variaciones importantes a lo largo de todo el documento. Sin embargo, los cambios más importantes se centran en la regulación del almacenamiento de productos químicos peligrosos en recipientes móviles, que ahora se regula con una ITC específica, la nueva MIE APQ-10. En ella se establecen las prescripciones técnicas a las que se deben ajustar las instalaciones tanto de almacenamiento, como de carga, descarga y transporte de sustancias químicas peligrosas en recipientes móviles.

Para aplicar los requisitos de la MIE APQ-10 debemos tener en cuenta la definición de recipiente móvil en la que se basa. Esta la podemos encontrar en la MIE APQ-0, donde se incluyen las definiciones comunes de todas las ITC, y dice que un recipiente móvil es un “recipiente con capacidad hasta 3.000 litros, susceptible de ser trasladado de lugar”. Por lo tanto, esta norma se aplicará a la gran mayoría de almacenamientos, tanto centralizados como descentralizados, de las compañías que utilizan sustancias químicas en toda o parte de sus actividades.

Debido a la inclusión de la MIE APQ-10, se han modificado las ITC 1,6 y 7. En esta nueva versión del reglamento dichos apartados solo incluyen las disposiciones referentes al almacenamiento en recipientes fijos. Además, la MIE APQ-5 sobre recipientes de gases a presión se amplía a todos los recipientes a presión transportables.

Unificación de las definiciones comunes

La segunda novedad destacable en el nuevo reglamento de almacenamiento de productos químicos tienen como objetivo facilitar su comprensión y ayudar al lector a localizar conceptos importantes con mayor comodidad. Como os hemos adelantado, todas las definiciones comunes de las ITC se encuentran en la MIE APQ-0 y se eliminan del resto de apartados. De este modo, se simplifican y unifican todas las definiciones.

¿A quién afecta el nuevo reglamento?

El reglamento de almacenamiento de productos químicos deberá aplicarse obligatoriamente en las instalaciones de nueva construcción y para las ampliaciones o modificaciones de las ya existentes, siempre y cuando la capacidad des estas iguale o supere a las cantidades marcadas en la columna 5 de la tabla I del Artículo 2 del reglamento.

Las instalaciones que existieran previamente a la entrada en vigor del reglamento serán revisadas e inspeccionadas según las exigencias técnicas de la ITC según la cual fueron realizadas.

En cuanto a aquellas que estuvieran en ejecución cuando entró en vigor el reglamento, tendrán un plazo de dos años para poner la instalación en servicio y poder regirse por disposiciones anteriores.

Conclusión: Mejoras e inconvenientes del nuevo reglamento de almacenamiento de productos químicos

En Zschimmer & Schwarz España creemos que era imprescindible la actualización de la legislación respecto al almacenamiento de sustancias químicas, sobre todo teniendo en cuenta que los avances científicos y tecnológicos han hecho que el sector evolucione muy rápidamente en poco tiempo, por lo que la normativa debe adaptarse al nuevo panorama. 

La necesidad de una legislación actualizada, coherente y práctica se hace todavía más evidente cuando pensamos en el producto al que afecta. Por sus características, los productos químicos pueden entrañar un serio peligro si no se manipulan siguiendo unas normas estrictas y un control riguroso. Hay que ir con especial cuidado, sobre todo en el caso de sustancias inflamables, corrosivas o tóxicas.

Entre los beneficios del nuevo reglamento de almacenamiento de productos químicos, destacamos la mayor concreción de aspectos que en versiones anteriores eran difíciles de interpretar y la simplificación de las definiciones comunes. A pesar de ello, la gran extensión y el carácter técnico del documento hacen necesarias las aclaraciones y los ejemplos prácticos, por lo que se agradece la existencia de la Guía Técnica publicada por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, que ayuda a aplicar el reglamento.

Sin embargo, consideramos que este reglamento es muy adecuado para las empresas de gran tamaño pero no termina de ser útil para los pequeños usuarios. En esos casos, se almacenan productos químicos de gran variedad pero en pequeñas cantidades, por lo que se mantienen por debajo de los límites de exclusión indicados en el reglamento. Por este motivo, sigue existiendo el riesgo de no disponer de medios para proteger a los trabajadores ni al entorno.

En conclusión, somos conscientes de que el nuevo reglamento entraña cambios de gran envergadura pero creemos que es necesario el esfuerzo por adaptarse a las novedades, ya que responden a la evolución de la técnica y a la experiencia acumulada durante estos años en materia de almacenamiento de productos químicos. Al fin y al cabo, las empresas químicas a menudo trabajamos con sustancias peligrosas, por lo que debemos cumplir unos altos estándares de calidad, que garanticen la manipulación y el uso seguro de nuestros productos.