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Qualicer 2020: La cerámica busca soluciones más sostenibles y eficientes

20.02.2020 | Corporativo

Qualicer 2020: La cerámica busca soluciones más sostenibles y eficientes

Cuando hablamos de retos en la industria cerámica, las palabras eficiencia y sostenibilidad no tardan en aparecer. Al fin y al cabo, tradicionalmente el proceso de producción en el sector ha consumido grandes cantidades de energía, agua y materias primas, además de generar niveles altos de emisiones. Por esta razón, encontrar soluciones más respetuosas con el entorno es una prioridad.

Así quedó demostrado en el XVI Congreso Mundial de la Calidad del Azulejo y del Pavimento Cerámico (Qualicer 2020), en el cual tomamos parte de la mano de nuestro director general Martin Haberl. En la mesa de debate Liderazgo tecnológico e innovación en la industria cerámica, en la que participamos Zschimmer & Schwarz, Torrecid y SITI-B&T Group, la conversación fluyó alrededor de los retos medioambientales y de cómo la inversión en I+D es esencial para superarlos.

“Uno de nuestros retos es salir de esos procesos tradicionales de gran consumo energético”, afirmó Haberl, destacando el papel de las energías renovables y alternativas como el hidrógeno. Otra de las claves que mencionó Haberl es el uso de «pequeños microrreactores y procesos continuos, con menos volumen, y por producciones modulares».

Reducción de emisiones

El objetivo no es solo adaptarse a la exigente normativa europea, que demanda que las industrias reduzcan un 80 % de sus emisiones de CO2 para el año 2050, lo cual provocará un fuerte impacto también en el sector cerámico. De hecho, según fuentes de la patronal, el gasto por impuestos fue de 4 millones de euros en el año 2017 y se estima que en el año 2021 ese gasto se eleve a 30 millones de euros, con un crecimiento exponencial que podría llegar a los 120 millones en 2030.

Pero, además, la sociedad tiene cada vez más conciencia medioambiental y, por supuesto, el cliente de la cerámica no es diferente. En Zschimmer & Schwarz realizamos una encuesta entre nuestros clientes, sobre todo jefes de compra y directores técnicos del sector, que reveló que el 73 % de ellos preferían utilizar productos sostenibles.

Por esta razón, además de apostar por la digitalización total y la optimización de procesos, Haberl insistió en la necesidad de dar el paso a la tecnología sin solventes, coherente con la sostenibilidad y el ahorro de recursos y de energía que buscamos.

El valor añadido del producto europeo

Por otro lado, durante el debate también se comparó la situación de la industria cerámica en Europa con la de otros países competidores donde la normativa no es tan estricta. Los participantes en el debate coincidieron en que el coste de producción cerámica en Europa se iba a encarecer y, por lo tanto, era necesario explotar el nicho de la cerámica de alto valor añadido.

El valor añadido del producto europeo reside en la tecnología, el marketing, el diseño, la logística… En resumen, para poder competir con otros países con un coste de producción menor debemos buscar la diferenciación ya no solo en nuestro producto, sino también en la marca y en el servicio ofrecido.

Adaptándonos a las exigencias tanto de la legislación como del mercado, en Zschimmer & Schwarz iniciamos en 2012 un ambicioso proyecto en la división cerámica y centramos nuestros objetivos en desarrollar productos sostenibles y adaptados a las nuevas tecnologías digitales, que permitan minimizar las emisiones y aseguren al mismo tiempo la estabilidad en la producción.